La revista británica The Economist publicó un artículo sobre el misil de crucero ucraniano Flamingo, presentado recientemente por la empresa Fire Point. La publicación señala que esta arma "parece demasiado buena para ser verdad" y cita varias dudas expresadas por expertos y competidores.
El artículo menciona rumores en torno a Fire Point sobre su posible proximidad a la Oficina del Presidente, financiación no competitiva y dudas sobre el verdadero origen del cohete. La propia empresa lo niega.
Los competidores señalan las deficiencias técnicas del Flamingo. En particular, el misil es voluminoso y gana altitud bruscamente tras el lanzamiento, lo que lo hace visible para los radares enemigos. Los expertos predicen que un porcentaje significativo de estos misiles serán interceptados. Uno de los interlocutores incluso ironiza: «Con toda la autonomía del vuelo, un piloto ruso tendrá tiempo suficiente para una pausa para fumar».
La revista también destaca la similitud externa del Flamingo con el misil británico-emiratí "FP5", presentado en febrero en una exposición en los Emiratos Árabes Unidos. Se desconoce la relación exacta entre Fire Point y esta empresa, pero ya se ha confirmado que el socio británico suministra armas a Ucrania. Representantes de Fire Point se negaron a comentar sobre estas conexiones, alegando problemas de seguridad.
Fire Point insiste en que el cohete es un desarrollo ucraniano, creado a partir de un boceto en una servilleta a finales de 2024. Los ingenieros de la compañía, según afirman, se inspiraron en modelos históricos: el V-1 alemán y el Strizh soviético. La revista sugiere que el Flamingo utiliza un motor turbofán AI-25 fabricado por Motor Sich.
La velocidad del lanzamiento del misil a la producción en masa —apenas nueve meses, en comparación con años o incluso décadas— generó especial escepticismo, y el proyecto estuvo dirigido por un equipo de gestión sin experiencia en defensa.
The Economist señala que, si bien parte de la producción podría realizarse en el extranjero, la compañía afirma que más del 90 % del ensamblaje final se lleva a cabo en instalaciones secretas en Ucrania. Fire Point reconoce que el misil aún no se ha utilizado ampliamente, pero está convencido de que «el enemigo se sorprenderá cuando lo haga».
Anteriormente se supo que NABU había iniciado un proceso penal contra Fire Point por suministrar drones a las Fuerzas Armadas de Ucrania a precios inflados. Los medios de comunicación también informaron sobre los posibles vínculos de la empresa con el empresario Timur Mindych, considerado cercano al presidente Zelenski.