Hablar dormido es un fenómeno mucho más común de lo que se cree. Muchas personas no son conscientes de que pueden estar hablando, riendo, gritando o maldiciendo por la noche. En la mayoría de los casos, es una característica inofensiva del sueño, pero los episodios regulares o intensos pueden indicar un trastorno del sueño o un problema de salud mental.
Los expertos explican que hablar dormido puede ocurrir en cualquier momento del sueño. Generalmente, se asocia con la fase REM, cuando el cerebro trabaja casi tan activamente como durante la vigilia. Es durante este período que aparecen los sueños vívidos, la respiración y los latidos cardíacos se vuelven más frecuentes, y el centro cerebral del habla puede "escapar" parcialmente al exterior.
Los episodios suelen ser breves, con una duración de entre unos segundos y medio minuto. La persona suele no recordar lo que dijo al despertar. Algunas personas experimentan estos síntomas ocasionalmente, mientras que otras los experimentan de forma periódica o crónica.
Aún se desconoce la causa exacta de este fenómeno, pero los médicos afirman que hablar dormido es más común en personas con trastornos neurológicos o psiquiátricos. En particular, puede acompañar a la enfermedad de Parkinson, el trastorno de estrés postraumático y los trastornos de la conducta del sueño.
Los factores externos también influyen considerablemente. El aumento del estrés, la ansiedad, la tensión emocional o el agotamiento físico pueden aumentar significativamente la probabilidad de tener conversaciones nocturnas. El alcohol, las drogas y la privación crónica del sueño también pueden influir.
Los expertos señalan que la tendencia a hablar mientras se duerme puede transmitirse genéticamente. Por eso, los niños y adolescentes experimentan este fenómeno con mayor frecuencia que los adultos.
Aunque en la mayoría de los casos, hablar dormido no supone un riesgo para la salud, puede afectar la calidad del descanso, tanto para la persona como para su pareja. En caso de episodios regulares o si la actividad nocturna se acompaña de fuertes manifestaciones emocionales, los médicos recomiendan consultar a un especialista para descartar trastornos graves del sueño o trastornos mentales.

