Según los científicos, la década más agotadora de la vida dura entre los 40 y los 50 años. Durante este período, se producen simultáneamente cambios biológicos en el cuerpo, combinados con una gran carga vital, escribe el Daily Mail.
Según Michelle Spear, profesora de anatomía de la Universidad de Bristol, esta condición puede describirse como un "desajuste entre la carga biológica". El cuerpo aún puede producir energía, pero lo hace con menor eficiencia, mientras que las demandas sobre él siguen siendo altas.
Los factores clave de la fatiga incluyen la disminución de la masa muscular, la reducción de la eficiencia mitocondrial, la mala calidad del sueño y una mayor respuesta al estrés. Incluso breves episodios de estrés o trasnochar pueden ser significativamente debilitantes, a diferencia de lo que ocurre en la juventud.
El científico añade que es durante este período cuando las personas suelen desempeñar la mayor parte de sus funciones de liderazgo y cuidado, lo que incrementa aún más la carga cognitiva y emocional. Al mismo tiempo, la sensación de energía puede variar significativamente de una persona a otra.
La buena noticia es que después de los 60 años, los niveles de energía suelen aumentar y estabilizarse, incluso cuando el rendimiento físico disminuye. El entrenamiento de fuerza regular, el sueño adecuado, el manejo del estrés y una dieta equilibrada pueden ayudar a preservar la masa muscular y favorecer la salud metabólica.
Los científicos enfatizan que el objetivo no es recuperar la energía de un joven de 20 años, sino administrar adecuadamente los recursos del cuerpo y priorizar la recuperación.

