Los objetivos militares del dictador ruso Vladimir Putin no se limitan a la guerra contra Ucrania, según analistas estadounidenses que analizaron sus recientes declaraciones públicas.
El informe señala que el Kremlin sigue presentando una guerra a gran escala como una "consecuencia directa" del desprecio de Occidente por los intereses de Rusia, principalmente la expansión de la Alianza del Atlántico Norte, que Moscú está tratando de presentar como una amenaza a su propia seguridad.
Los analistas afirman que esta retórica sugiere que Putin no se conformará con ningún acuerdo pacífico que afecte únicamente a Ucrania. En su opinión, el Kremlin está impulsando demandas mucho más amplias, incluyendo una reforma radical de todo el sistema de seguridad europeo y una revisión de facto del papel de la OTAN.
El artículo también explica que el cumplimiento de los ultimátums que Rusia lanzó a finales de 2021 y que Putin reiteró en su discurso del 15 de enero de 2026, conduciría al colapso de la Alianza. Esto, a su vez, implicaría una revisión radical de la arquitectura de seguridad en Europa a favor de Moscú.
Los analistas señalan que Putin ha demostrado repetidamente que sus exigencias son mucho más amplias que las contenidas en los planes de paz propuestos. Mantiene su compromiso con sus objetivos militares originales para 2021-2022, que trascienden las cuestiones territoriales y no se limitan a Ucrania.
Declaraciones de Putin
El 15 de enero, durante una ceremonia de recepción de credenciales de embajadores de 34 países, Putin habló de "paz", al tiempo que amenazaba a Ucrania con continuar la guerra. Sugirió " retomar un debate sustantivo sobre las iniciativas de Rusia para una nueva y justa arquitectura de seguridad " y, una vez más, atribuyó la responsabilidad de la guerra a Kiev.
Según el dictador, « la crisis en torno a Ucrania fue consecuencia directa de ignorar los intereses de Rusia » y de impulsar la OTAN hacia sus fronteras, a pesar de las supuestas promesas públicas de Occidente de no hacerlo. Por otra parte, declaró el «deterioro» de la situación internacional, acusando a los países occidentales de sustituir la diplomacia por acciones unilaterales y peligrosas.
Los analistas consideran que estas declaraciones son una confirmación más de que el Kremlin está utilizando la retórica pacífica no para buscar un compromiso, sino para promover objetivos geopolíticos mucho más amplios.

