Las reservas internacionales de Ucrania alcanzaron los 57.700 millones de dólares al 1 de febrero de 2026, un nuevo máximo histórico. Así lo anunció Danylo Hetmantsev, presidente de la Comisión Parlamentaria de Finanzas, Impuestos y Política Aduanera, citando datos del Banco Nacional de Ucrania.
En comparación con enero, el volumen de reservas aumentó en 357,8 millones de dólares, un 0,6 %. Un mes antes, la cifra era de 57.300 millones de dólares.
El crecimiento es aún más significativo en términos anuales. En comparación con febrero de 2025, las reservas internacionales aumentaron en 14.650 millones de dólares, un incremento del 34 %. El nivel actual permite cubrir aproximadamente seis meses de importaciones futuras, mientras que las normas internacionales establecen tres meses como el indicador mínimo requerido.
Según Hetmantsev, el factor clave del crecimiento en enero fue la asistencia financiera internacional. Ucrania recibió 3.124 millones de dólares a través de las cuentas del Banco Mundial. Además, el Banco Nacional revaluó los instrumentos financieros teniendo en cuenta las variaciones en el valor de mercado de los activos y los tipos de cambio, lo que incrementó su valoración en otros 1.445 millones de dólares.
Los ingresos obtenidos permitieron financiar el servicio de la deuda estatal. En particular, se asignaron $233.9 millones al servicio y reembolso de bonos estatales de préstamos externos, $171.6 millones al cumplimiento de obligaciones con el FMI y otros $76.8 millones al reembolso de otros préstamos.
Por otra parte, cabe señalar que la venta neta de divisas del Banco Nacional de Ucrania para mantener la estabilidad cambiaria en enero ascendió a 3.729 millones de dólares. Esto representa una disminución del 20,7 % con respecto a diciembre de 2025, cuando el regulador vendió 4.702 millones de dólares.
Las reservas internacionales han aumentado durante varios meses consecutivos y siguen siendo uno de los indicadores clave de la estabilidad financiera del país. En un contexto de desafíos militares y una fuerte carga presupuestaria, su volumen indica un nivel suficiente de apoyo externo, la capacidad del Estado para cumplir con sus obligaciones de deuda y mantener el mercado cambiario bajo control.

