Según un informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), la prohibición de Estados Unidos de utilizar sus propias armas para atacar territorio ruso complica significativamente los esfuerzos de Ucrania para defenderse de las operaciones ofensivas rusas en el norte de la región de Járkov.
La portavoz del Pentágono, Sabrina Singh, declaró el 16 de mayo que la administración Biden no ha cambiado su postura sobre el uso de armas estadounidenses por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania para atacar dentro de Rusia. La administración ha determinado que estas armas solo pueden utilizarse para liberar los territorios ocupados de Ucrania.
Según los analistas de ISW, las restricciones impuestas por EE.UU. y otros países occidentales han creado una “isla” en las zonas fronterizas del estado agresor, desde la cual los aviones rusos pueden atacar posiciones y asentamientos ucranianos, así como donde las tropas y equipos rusos pueden acumularse libremente antes del inicio de las hostilidades.
Esta política estadounidense, según el Instituto para el Estudio de la Guerra, socava gravemente la capacidad de Ucrania para defenderse de las operaciones ofensivas rusas en el norte de la región de Járkov.
En cuanto a la ofensiva rusa en la región de Járkov, desde el 11 de mayo, Rusia ha estado atacando asentamientos fronterizos e intentando entrar en la ciudad de Vovchansk. Actualmente se adentra 10 kilómetros en el territorio. Las fuerzas de defensa han frenado el avance ruso hacia Járkov y estabilizado la línea del frente. El presidente Volodymyr Zelensky cree que Rusia intenta debilitar a las Fuerzas Armadas de Ucrania en toda la línea del frente mediante la ofensiva en la región de Járkov.

