¿Deberías lavar los platos a mano o dejar que lo haga la máquina? Sorprendentemente, elegir un lavavajillas no solo puede ser más cómodo, sino también mucho mejor para el medio ambiente, según un artículo de Popular Science que cita un estudio de la Universidad de Michigan.
A pesar del estereotipo de que la tecnología es perjudicial para la naturaleza, el lavavajillas es una excepción. Resulta que consume menos agua y energía, y también emite menos gases de efecto invernadero a la atmósfera que lavar los platos a mano. La mayor parte del daño ambiental al lavar los platos se asocia a la energía necesaria para calentar el agua. Y aquí es donde la tecnología tiene una ventaja: optimiza este proceso.
Los investigadores afirman que la eficiencia de la máquina se debe a la reutilización del agua, el tratamiento preciso de la temperatura y la automatización. Además, los lavavajillas eliminan mejor las bacterias, lo que hace que lavar no solo sea más ecológico, sino también más seguro para la salud.
Sin embargo, para que un lavavajillas sea realmente eficaz, hay algunas reglas a seguir:
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No enjuague los platos antes de lavarlos, solo raspe los residuos grandes de comida.
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No utilice el modo de secado en caliente.
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Ponga en marcha la máquina sólo cuando esté completamente llena.
Sin embargo, si por alguna razón no usas lavavajillas, existe un método que puede competir con él en cuanto a ahorro de recursos. Se trata del llamado método de doble fregadero: los platos se lavan con agua caliente y jabón y se enjuagan en un segundo fregadero con agua fría, sin usar agua corriente. Lo principal es no enjuagar los platos antes de ponerlos en remojo.
En una época en la que incluso los hábitos cotidianos pueden afectar el clima, es importante elegir con cuidado. Un lavavajillas es un ejemplo de cómo la comodidad y el cuidado del planeta pueden ir de la mano.

