Los médicos informan cada vez más de casos de pérdida de visión entre pacientes que toman el popular medicamento Ozempic, que se utiliza para tratar la diabetes tipo 2 y la pérdida de peso.
Como escribe Mail Online, varios estudios ya han vinculado las inyecciones a efectos secundarios graves, incluida la inflamación y el bloqueo del flujo sanguíneo a los ojos, lo que lleva a una pérdida de visión grave, a veces irreversible.
Se ha informado de que científicos han descrito nueve nuevos casos de estadounidenses que perdieron la vista tras usar semaglutida o tirzepatida, los principios activos de Ozempic y Mounjaro. Por ejemplo, una paciente diabética se administró una sola inyección de semaglutida y, a la mañana siguiente, al despertarse, se dio cuenta de que no veía con el ojo izquierdo. La mujer suspendió el medicamento inmediatamente, pero dos meses después se vio obligada a reanudarlo debido a la progresión de su diabetes.
“En dos semanas, perdió la visión en su ojo derecho”, dijo la publicación.
Otra paciente tomaba semaglutida regularmente, pero después de un año descubrió una "sombra indolora" en el ojo izquierdo. El síntoma también apareció al despertarse por la mañana. Durante el examen, los médicos detectaron daño en los vasos sanguíneos de la retina, lo que le provocó ceguera.
También se describe la historia de un hombre estadounidense que desarrolló una hemorragia en el ojo izquierdo tras un año de tomar tirzepatida. A pesar de la alarmante manifestación, los médicos recomendaron continuar tomando el medicamento, ya que no encontraron ninguna relación entre la condición del hombre y las inyecciones para bajar de peso.
“Los expertos señalan que aún no se ha establecido el mecanismo exacto de este fenómeno, pero se supone que medicamentos como Ozempic, al reducir drásticamente los niveles de azúcar en sangre, pueden dañar los vasos sanguíneos de los ojos, causando pérdida de visión”, escribe Mail Online.
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Como ya hemos escrito, el consumo excesivo de carne roja es perjudicial para la salud cardíaca y tiene un impacto negativo en el cerebro. Un amplio estudio ha descubierto una relación preocupante entre el consumo de carne roja y un mayor riesgo de demencia.
El estudio monitoreó la salud y la dieta de 133.771 participantes a lo largo de varias décadas. Durante ese tiempo, 11.173 personas fueron diagnosticadas con demencia. El hallazgo clave fue que quienes consumían más de 20 gramos de carne roja procesada (como tocino o salchichas) al día tenían un 13 % más de riesgo de desarrollar demencia que quienes consumían la menor cantidad de carne.

