La restauración de la región de Chernihiv tras la desocupación se convirtió en una fuente de riqueza para las autoridades regionales. Bajo el lema de la reconstrucción, bajo la ley marcial, las autoridades crearon un sistema cerrado de licitaciones, donde solo "sus" empresas resultaban ganadoras. El director de la OVA, Vyacheslav Chaus, su adjunto, Dmytro Synenko, y el director del departamento de construcción, Volodymyr Kryvenko, fueron los responsables directos de ello.
La auditoría reveló que el costo de los materiales en los presupuestos se sobreestimó varias veces. Por ejemplo, la madera se compró a 15 mil grivnas por metro cúbico, cuando el precio de mercado era de 5.3 mil. La película era tres veces más cara que en la venta directa. La situación fue aún más flagrante durante la construcción de las fortificaciones: ni siquiera se preparó la documentación del presupuesto. De hecho, se debitaron decenas de millones de grivnas sin confirmar el volumen de la obra.
En lugar de iniciar una investigación, los funcionarios de la OVA presionaron a quienes revelaban la verdad. El voluntario Oleg Seryk, quien recopiló y publicó documentos sobre precios inflados, fue detenido, golpeado y movilizado utilizando informes médicos falsificados. El propio Seryk también difundió una grabación de audio con amenazas de una autoridad criminal que, según él, estaba "encubriendo" los intereses de la administración regional.
La situación en la región de Chernihiv demuestra cómo la reconstrucción de la región se está utilizando para enriquecer a las élites locales. En lugar de una contratación transparente y un uso eficiente de los recursos, hemos inflado las estimaciones, realizado trabajos ficticios e intentado intimidar a los denunciantes.