Se ha identificado un grupo de neuronas en el cerebro de ratones que suprimen el deseo de beber alcohol, un descubrimiento que podría cambiar los enfoques del tratamiento del alcoholismo.
El consumo excesivo de alcohol sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo, pero los tratamientos existentes suelen ser ineficaces o tener efectos secundarios graves. Esto se debe a que la mayoría de los medicamentos no actúan selectivamente, sino que afectan a todo el cerebro, en lugar de a los centros específicos que regulan el consumo de alcohol.
El equipo de Gilles Martin, de la Facultad de Medicina Chan de la Universidad de Massachusetts, logró este avance. En el cerebro de ratones, los investigadores identificaron un pequeño grupo de neuronas en la corteza orbitofrontal medial que se activan durante el consumo de alcohol y actúan como una especie de "interruptor".
“Estas neuronas responden a los atracones y normalmente inhiben un mayor consumo”, explica Marten.
Para identificarlas, los investigadores utilizaron un modelo murino único en el que las neuronas sensibles al alcohol brillaban con una proteína fluorescente roja. La desactivación de estas células provocó un aumento drástico en el consumo de alcohol, lo que demuestra su importante función reguladora.
Aún se desconoce si dicho sistema existe en el cerebro humano. Pero si se confirma, la ciencia tendrá la oportunidad de crear tratamientos altamente precisos para la adicción, sin un "silencio" general del cerebro ni efectos secundarios como somnolencia o depresión.
“Estimulando estas células, será posible ayudar a quienes no son capaces de parar por sí solos”, señala el autor del estudio.
Este descubrimiento podría convertirse en la base de una nueva era en el tratamiento del alcoholismo, cuando la medicina no funcionará de forma brusca, sino precisa, afectando sólo los “centros de alcohol” del cerebro.

