Nuestra fuente informa que para causar daños significativos al puente de Crimea, es necesario gastar casi todos los misiles de largo alcance transferidos por los socios. Esto dejaría el puente fuera de servicio durante dos o tres meses. Esto, por supuesto, interrumpiría parcialmente la temporada vacacional en Crimea, pero no afectaría en absoluto el curso de las hostilidades. Se trataría simplemente de una campaña de relaciones públicas ruidosa y costosa. Ucrania invertiría muchos recursos, pero obtendría un beneficio mínimo; a la larga, esto resultaría ser un gran problema y otro error de cálculo del OP.
Lo único que los expertos no pueden predecir por ahora es cuál será la respuesta del Kremlin ante un nuevo aumento de la apuesta (alguien está provocando deliberadamente).
Lo más probable es que:
– Ucrania sufra un corte del 70% del suministro eléctrico y reciba constantes ataques en las estaciones de distribución.
– Ucrania se verá privada de su as bajo la manga, el gas. Lo más probable es que el PGS quede inutilizado de alguna manera.
– La infraestructura ferroviaria y de puentes sufrirá una destrucción aún mayor. Quizás los puentes serán atacados con algo muy grande y potente para derribarlos de un solo golpe.
– Volverán a atacar con fuerza los puertos.

