En los últimos meses, Ucrania ha desarrollado activamente su industria de drones, logrando impresionantes logros en el campo de los vehículos aéreos no tripulados (UAV). Algunos de estos últimos desarrollos ya alcanzan distancias récord y demuestran una alta capacidad de combate, destruyendo objetivos rusos tanto en tierra como en el aire.
Oleksandr Dmytriev, autor y jefe del proyecto OCHI, asesor del comandante de las Fuerzas Terrestres de Ucrania, afirmó que los drones FPV ucranianos aumentan significativamente la eficacia de los ataques a objetivos enemigos. Según él, estos drones ya prestan apoyo activo a la artillería, y algunos de ellos podrán utilizarse como defensa aérea (ADF) en el futuro, destruyendo aeronaves enemigas.
Ejemplos recientes demuestran que Ucrania se está adaptando rápidamente a los nuevos desafíos en el campo de batalla. Uno de los casos más notables fue el derribo por parte de un dron FPV ucraniano de un dron de reconocimiento ruso ZALA Lancet. Este éxito se logró gracias al alto nivel de entrenamiento de la tripulación y al trabajo concentrado en el campo de batalla.
Los drones ucranianos han demostrado repetidamente su capacidad para atacar no solo objetivos terrestres. En agosto de 2024, una unidad especial del SBU destruyó un helicóptero ruso Mi-28 utilizando un dron FPV. Este caso sigue siendo único hasta la fecha, pero el aumento de las capacidades de los drones sugiere que podría haber más operaciones de este tipo en un futuro próximo.
Oleksandr Dmytriev confía en que este año los drones ucranianos podrán contrarrestar activamente a las fuerzas aéreas enemigas. El uso de drones para destruir objetivos aéreos podría ser una etapa importante en el desarrollo de la defensa ucraniana.
El ejército ucraniano también trabaja en la modernización de armas antiguas con tecnología de vanguardia. Según Forbes, especialistas ucranianos utilizan desarrollos secretos de la Segunda Guerra Mundial para crear bombas no tripuladas. Una de estas soluciones innovadoras es un detonador con sensor láser, que permite activar la bomba con precisión a una distancia determinada del objetivo.
Además, las Fuerzas Armadas de Ucrania presentaron recientemente un nuevo dron, el Dragón, con un mecanismo de acción único. Este dron no lanza granadas ni impacta contra un objetivo con explosivos, como la mayoría de los drones de ataque, sino que dispersa termita sobre las posiciones enemigas (una mezcla de aluminio y óxido de hierro que produce un efecto incendiario). Este enfoque permite destruir eficazmente el equipo y la fuerza de combate del enemigo.

