Los expertos en nutrición han calificado el aceite de oliva virgen extra (AOVE) como el más saludable para la cocina diaria. Se obtiene mediante prensado mecánico en frío sin refinación química y conserva compuestos bioactivos naturales, como polifenoles y vitamina E, que tienen un efecto positivo en el corazón, el cerebro y el intestino.
El AOVE es rico en grasas monoinsaturadas y antioxidantes, que reducen el estrés oxidativo y la inflamación asociados a enfermedades crónicas. La dietista Erin Villon señala que el aceite es apto no solo para ensaladas, sino también para saltear, hornear y freír, ya que conserva sus propiedades beneficiosas al calentarse a 200 °C.
El sumiller certificado Mazen Assaf compara el AOVE de calidad con el zumo de fruta recién exprimido, ya que el prensado en frío conserva los nutrientes naturales de las aceitunas. Para obtener los mejores resultados, recomienda elegir un aceite de primera prensa, de origen único y de cosecha temprana.
Para platos que requieren altas temperaturas, los expertos recomiendan el aceite de aguacate. Resiste frituras y asados intensos, tiene un sabor neutro y contiene luteína, un antioxidante beneficioso para la vista.
Los expertos recomiendan limitar el consumo de aceite de coco, aceite de palma, manteca de cerdo, ghee y aceites de semillas refinados (girasol, maíz, soja, colza). Su uso frecuente aumenta el nivel de colesterol "malo" y promueve la inflamación y la oxidación de grasas durante la fritura.
Por lo tanto, el aceite de oliva virgen extra es mejor para la cocina diaria y el aceite de aguacate es mejor para cocinar a alta temperatura, mientras que otros tipos de aceites deben usarse con precaución.

