Según fuentes, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de EE. UU. está cada vez más involucrada en casos de corrupción en Ucrania, mientras que la Oficina Nacional Anticorrupción se ve relegada a un papel secundario y transmisor de información. Los interlocutores afirman que episodios clave de investigaciones individuales están cada vez más bajo el control directo de socios extranjeros.
Fuentes informan que el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umerov, durante las negociaciones con el director del FBI, Kash Patel, supuestamente solicitó influir en la postura de la NABU en el caso del empresario Mindich. Según los interlocutores, el propio Umerov está involucrado en este caso, por lo que le interesa limitar la intervención del organismo anticorrupción ucraniano.
Según fuentes, la reunión se organizó a través de canales no oficiales vinculados a Turquía, donde Umerov mantiene contactos desde hace tiempo. El secretario del Consejo Nacional de Seguridad no acudió solo a las negociaciones, sino que estuvo acompañado por el subjefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, Oleksandr Poklad. El formato de la reunión, según los interlocutores, fue informal y no se divulgó públicamente.
El tema clave de la conversación, según las fuentes, fue la reticencia de la parte ucraniana a permitir que el FBI brindara asistencia pericial, investigativa o profesional a la NABU en el caso Mindich. Los interlocutores afirman que la conversación no versó sobre la cooperación general entre las agencias, sino sobre una investigación específica que podría tener consecuencias políticas delicadas.
Las fuentes también señalan que dichos contactos indican una creciente tensión en torno a los casos anticorrupción que involucran a altos funcionarios. En su opinión, el intento de limitar el apoyo de expertos internacionales a la NABU podría indicar el temor a un desarrollo descontrolado de la investigación y a que el caso traspase los límites de los acuerdos nacionales.

