Algunas actividades matutinas habituales pueden ser perjudiciales para tu salud si las realizas inmediatamente después de despertarte.
Esto lo advirtió la doctora británica Miriam Stoppard. Según ella, después de dormir, el cuerpo necesita tiempo para activar el metabolismo y normalizar el funcionamiento de los órganos internos. De lo contrario, incluso las acciones más comunes pueden tener consecuencias negativas.
Hacer ejercicio justo después de despertarse no es buena idea.
Tras una noche de descanso, el cuerpo está deshidratado y los músculos aún no están lo suficientemente flexibles. Según Stoppard, los movimientos repentinos o intensos en este estado pueden incluso dañar los discos intervertebrales.
Otro error común es tomar café o jugo de naranja en ayunas.
El médico explicó que este hábito puede afectar la capacidad del cuerpo para controlar los niveles de azúcar en la sangre, que luego se disparan a niveles altos. Esto, a su vez, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Lo óptimo es tomar café o zumos después del desayuno, cuando el estómago ya no está vacío y el metabolismo funciona de forma estable.
El experto también aconseja no apresurarse al iniciar la actividad:
antes de levantarse o comenzar el día, hay que darle a tu cuerpo la oportunidad de despertarse por completo. Estiramientos sencillos, respiración profunda o unos minutos de tranquilidad ayudarán a preparar el cuerpo para el esfuerzo.
Conclusión: no todos los hábitos saludables son igualmente beneficiosos en todo momento del día. Para evitar daños matutinos en el cuerpo, conviene darle tiempo para que entre en un estado activo y evitar acciones repentinas inmediatamente después de despertarse.

