Cada día, millones de personas colocan sus portátiles sobre el regazo, sin darse cuenta de que esto puede ser perjudicial no solo para el dispositivo, sino también para el usuario. Este hábito es una de las causas más comunes de sobrecalentamiento y problemas posturales.
En 2010, la revista Pediatrics publicó un estudio sobre casos de irritación cutánea térmica debido al contacto prolongado con la carcasa de un portátil caliente. Aunque estos casos son poco frecuentes, confirman que la parte inferior del dispositivo se calienta mucho durante su funcionamiento.
El procesador y la tarjeta gráfica generan mucho calor que debería liberarse a través de las rejillas de ventilación, generalmente en la parte inferior o los laterales. Sin embargo, cuando el portátil se coloca sobre una superficie blanda (como una manta o unos pantalones), las rejillas se bloquean, impidiendo la circulación del aire y creando un disipador de calor . Esto provoca un sobrecalentamiento, que puede reducir el rendimiento, la duración de la batería e incluso causar daños.
“La circulación del aire es fundamental para el funcionamiento estable de los componentes electrónicos”, enfatizan los ingenieros de Stanford. “Un procesador sobrecalentado empieza a reducir la frecuencia (aceleración) para protegerse de daños”.
Además de las consecuencias técnicas, también hay efectos sobre la salud. El reconocido columnista tecnológico Walt Mossberg señaló que trabajar con una computadora portátil sobre el regazo contribuye a encorvarse, a sufrir tensión en el cuello y a posturas incómodas de los brazos. Esto genera tensión crónica en la espalda y los hombros.
La solución es sencilla: usa tu portátil únicamente sobre una superficie dura y plana, como una mesa o un soporte de refrigeración especial. Esto garantizará la ventilación, mantendrá la comodidad y prolongará la vida útil del equipo.

