En dirección a Pokrovskoye, las tropas rusas continúan las operaciones de asalto, empleando tácticas de pequeños grupos de infantería. Este enfoque, según el ejército ucraniano, indica que el enemigo cuenta con importantes reservas de efectivos en la retaguardia.
El mayor Volodymyr Nazarenko, subcomandante del 4.º Batallón "Fuerza de la Libertad" de la 4.ª Brigada "Rubizh" de la Guardia Nacional de Ucrania, habló sobre la situación en esta sección del frente. Según él, independientemente de las condiciones meteorológicas, los rusos utilizan principalmente pequeños grupos de asalto con distintos niveles de entrenamiento.
Señaló que en los ataques participan tanto combatientes más entrenados como soldados con mínima experiencia en combate. Estos grupos se forman apresuradamente y actúan de forma caótica, avanzando en direcciones específicas a lo largo de franjas forestales, plantaciones, asentamientos y terreno abierto.
Según Nazarenko, los asaltos suelen ser llevados a cabo por grupos de dos, tres o cuatro personas. Pueden producirse varios enfrentamientos en la misma zona durante el día: un grupo es destruido, tras lo cual el enemigo envía a otro, y luego a otro.
El oficial militar enfatizó que estas tácticas se emplean constantemente y de forma sistemática. Esto, según su evaluación, indica que el ejército ruso cuenta con importantes reservas de efectivos, acumuladas en zonas remotas y que pueden ser rápidamente transferidas para apoyar operaciones de asalto.
Según Nazarenko, el enemigo puede formar rápidamente nuevas unidades a partir de mercenarios entrenados y no entrenados, concentrarlas en determinadas zonas y mantener así una presión constante sobre las posiciones ucranianas.

