A principios de febrero de 2025, el Tribunal Supremo Anticorrupción acordó levantar la detención de la mayoría de los uniformados de invierno implicados en el sonado proceso penal por malversación de fondos en adquisiciones de defensa. Se trata de más de 46.000 chaquetas y 42.000 pantalones adquiridos por el Ministerio de Defensa a la empresa Vector avia.
La decisión se tomó a petición del mando de las Fuerzas Logísticas de las Fuerzas Armadas de Ucrania. El jefe interino de esta unidad, el general de brigada Oleg Gut, apeló personalmente al tribunal para solicitar la liberación de las pruebas materiales, enfatizando que la ropa incautada podría utilizarse en condiciones climáticas menos extremas. El tribunal también tuvo en cuenta las dificultades logísticas: almacenar decenas de miles de conjuntos requería importantes recursos.
Sin embargo, el tribunal señaló por separado que su fallo no confirma en absoluto la calidad de este equipo. Para una evaluación final, deben realizarse exámenes; solo 50 unidades de cada categoría quedaron bajo arresto.
Estas prendas forman parte de un caso de alto perfil en el que están sospechosos el exviceministro de Defensa, Vyacheslav Shapovalov, y el exjefe del departamento de adquisiciones estatales, Bohdan Khmelnytsky. Según la investigación, en 2022 firmaron varios contratos con “Vector avia” para el suministro de equipo de invierno por valor de más de 30 millones de dólares. Según los documentos del caso, los productos entregados no cumplían con las especificaciones técnicas: las chaquetas tenían un peso y un aislamiento térmico insuficientes.
La empresa "Vector avia" estaba entonces asociada con el diputado del partido "Servidor del Pueblo", Gennady Kasai. Uno de sus cofundadores fue su sobrino, Oleksandr Kasai, jugador de balonmano de 26 años de Zaporiyia. Posteriormente, la empresa pasó a estar bajo el control total de Roman Pletnev, empresario asociado también con otras empresas, entre las que se incluyen exfiscales y personas cercanas a la Presidencia.
A pesar de la dudosa reputación de la empresa, sus productos se suministrarán ahora al ejército. Esta situación plantea numerosas preguntas, tanto sobre el sistema de control del Ministerio de Defensa como sobre los mecanismos de toma de decisiones judiciales en relación con las pruebas materiales en causas penales.

