En los últimos días, los drones ucranianos han demostrado resultados impresionantes en operaciones nocturnas, atacando no solo equipos estacionarios, sino también objetivos móviles. Como señala el analista de Forbes David Axe, un dron Nemesis destruyó un tanque ruso Turtle mientras este se desplazaba, lo que demuestra el alto nivel de habilidad de los operadores ucranianos.
La evolución de los drones
Al comienzo de la guerra, la mayoría de los drones ucranianos estaban equipados con cámaras diurnas, lo que los hacía menos efectivos de noche. Sin embargo, a finales del año pasado, los ucranianos comenzaron a usar drones "vampiro" equipados con cámaras infrarrojas. Estos drones no solo podían lanzar docenas de granadas, sino también hacer estallar coches aparcados, destruyendo fortificaciones rusas y sembrando el caos entre sus filas.
Muchos de los primeros ataques con drones vampiro se dirigían a objetivos estacionarios. Pero con el tiempo, los operadores adquirieron más experiencia y comenzaron a atacar también objetivos móviles, escribe Axe.
La habilidad del operador es lo primero
Al analizar las diferencias entre los drones FPV y los drones vampiro, Axe señala que estos últimos bombardean el objetivo desde arriba, por lo que la orientación por IA es menos útil en estos casos. Esto significa que la habilidad del operador sigue siendo crucial, especialmente al perseguir objetivos en movimiento.
Como concluye Axe, si bien la mayoría de los ataques nocturnos con drones contra objetivos en movimiento probablemente fracasen, el éxito de un solo ataque es impresionante.
Guerra de drones en Ucrania
A medida que el ejército ucraniano continúa mejorando sus drones, los "drones dragón" que arrojan metal fundido a los ocupantes se han convertido en otro ejemplo de improvisación. Estos drones ayudan a las Fuerzas Armadas Ucranianas a expulsar a los soldados rusos de los bosques, incendiando la vegetación que les sirve de cobertura y creando una amenaza para el enemigo.

