El mando militar ruso sigue fijando plazos para sus operaciones que no se corresponden con las capacidades reales del ejército ruso, según un nuevo informe analítico del Instituto para el Estudio de la Guerra.
Los expertos analizaron la declaración del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, quien anteriormente informó que el Kremlin podría planear apoderarse completamente de las regiones de Donetsk y Luhansk en 2025-2027, una nueva ofensiva en las regiones de Zaporizhia y Kherson, así como un intento de tomar el control de toda la región de Odessa.
Al mismo tiempo, los analistas enfatizan que el momento específico de estos planes sigue siendo incierto. En su opinión, el mero hecho de planear nuevos ataques en el sur de Ucrania indica la renuencia del Kremlin a aceptar una congelación del frente en las regiones de Zaporiyia y Jersón.
El informe también señala que los objetivos declarados de Rusia para la región de Odessa demuestran las ambiciones territoriales más amplias de Moscú, incluido el deseo del Kremlin de extender su control más allá de las cinco regiones ucranianas que Rusia previamente declaró anexadas ilegalmente.
Al mismo tiempo, los expertos del Instituto para el Estudio de la Guerra creen que es improbable que Rusia siquiera pueda avanzar hasta Odessa, y mucho menos capturar toda la región. En su opinión, estos planes no tienen en cuenta el estado real de las tropas rusas ni la situación en el campo de batalla.
Los analistas recuerdan que la cúpula militar rusa se ha fijado repetidamente objetivos excesivamente ambiciosos y poco realistas. En particular, al comienzo de la invasión a gran escala en febrero de 2022, Moscú planeó capturar Kiev en cuestión de días.
Ejemplos similares se aplican al Donbás. El mando ruso ha fijado repetidamente fechas específicas para la captura de todo el territorio de la región de Donetsk, pero estos planes siempre han fracasado. A pesar de las importantes inversiones en equipo y recursos humanos, en los últimos años las tropas rusas no han logrado un avance estratégico significativo.
El informe también señala que incluso los blogueros militares rusos critican al comando por tareas poco realistas que provocan altas bajas entre el personal.
Los analistas añaden que, a pesar del revés, Moscú no cede en sus ambiciosas declaraciones. Según ellos, el presidente ruso, Vladímir Putin, intenta presentar estos objetivos a sus socios internacionales como inevitables, en particular para influir en la postura de Estados Unidos sobre un mayor apoyo a Ucrania.

