En la región de Lviv, el costo de los viajes en rutas interurbanas y suburbanas aumentará a partir de principios de abril. El precio mínimo del billete para distancias cortas subirá a 45 grivnas, y en rutas más largas la tarifa se calculará a razón de aproximadamente 3,3 grivnas por kilómetro.
La administración militar regional anunció el aumento, justificándolo por el rápido incremento del precio del combustible. Según Stepan Rudnytsky, jefe del departamento de transporte de la OVA de Lviv, las compañías de transporte se ven obligadas a revisar sus tarifas para adaptarse a las nuevas condiciones económicas.
El factor clave fue el aumento del precio del gasóleo, que actualmente cuesta entre 87 y 90 grivnas por litro. En la estructura de gastos de las empresas de transporte, el combustible representa la mayor parte, hasta un 60%. Otro 30% corresponde a los salarios de los conductores y el personal de servicio. En estas condiciones, como señala la OVA, las antiguas tarifas ya no cubren los costes.
Ya se han dado casos en la región en los que las compañías de transporte se negaron a operar rutas por falta de rentabilidad. Algunas rutas, especialmente las de baja densidad de población, estuvieron a punto de ser cerradas. Por ello, según las autoridades, el aumento de las tarifas es una medida necesaria para preservar las conexiones de transporte.
Los expertos señalan que la situación en la región de Lviv es representativa de la situación en todo el país. En caso de un nuevo aumento en los precios del combustible, podrían tomarse decisiones similares en otras regiones. Sin embargo, los más afectados serán los residentes de las afueras y los pueblos, para quienes el transporte público suele ser la única forma de ir al trabajo o a la escuela.
Al mismo tiempo, la cuestión de la compensación o la contención de tarifas sigue abierta. En las condiciones actuales, el Estado no cuenta con recursos suficientes para subvencionar el transporte a gran escala, por lo que la carga financiera se está trasladando gradualmente a los pasajeros.
Por lo tanto, el aumento del costo del transporte en la región de Lviv fue consecuencia directa de la situación energética y de las fluctuaciones en el mercado de combustibles. Si la tendencia alcista de los precios continúa, los ucranianos podrían enfrentarse a una nueva ola de cambios tarifarios en un futuro próximo.

