En la noche del 8 de noviembre, se conoció el inicio de una nueva ola de ofensiva de las tropas rusas en la región de Kursk, según informa el portal analítico Deep State. Según sus datos, la intensificación de las hostilidades en esta dirección podría indicar un intento de las fuerzas rusas de desviar la atención hacia las zonas fronterizas y aumentar la presión sobre las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Según información pública, el ejército ruso ha reanudado las operaciones ofensivas en Pogrebky, Zeleny Shlyakh, Dar'ino y Sudzha.
"En el último vector se está aclarando la situación y en los distritos restantes se ha detenido el ataque principal", señala el informe.
DS añade que los rusos utilizaron tácticas tradicionales: desembarcar infantería en BMP.
Los medios de comunicación rusos también informaron sobre la reanudación de las operaciones ofensivas del ejército ruso.

