Tejer, bordar y otras actividades consideradas tradicionalmente como "pasatiempos de abuela" están ganando popularidad rápidamente entre los jóvenes. Los miembros de la generación Z eligen cada vez más las manualidades como una forma de reducir el estrés, desconectar del trabajo y limitar el tiempo que pasan con sus teléfonos inteligentes.
Esta nueva tendencia se está extendiendo con especial fuerza entre los jóvenes oficinistas: banqueros, informáticos, profesionales del marketing y directivos. Tras una jornada laboral intensa, buscan una actividad que les ayude a relajarse y recuperar el equilibrio emocional.
Los expertos explican la popularidad de este tipo de relajación por las particularidades del sistema nervioso. Los movimientos rítmicos de las manos al tejer o bordar activan el sistema nervioso parasimpático. Es este sistema el responsable de la sensación de calma y recuperación del cuerpo.
Esto permite que el cerebro transite de un estado de tensión constante a un estado más relajado. Este principio se utiliza incluso en psicoterapia, sobre todo al trabajar con personas que han experimentado estrés severo o eventos traumáticos.
Para muchos jóvenes, las manualidades se han convertido en una alternativa al llamado "desplazamiento interminable" —ver noticias y redes sociales sin parar—. En lugar de pasar horas navegando por las redes sociales, prefieren actividades que les permitan crear algo con sus propias manos.
Esa es precisamente la decisión que tomó Emma McTaggart, profesional estadounidense de la banca de inversión. Empezó a bordar para distraerse de su apretada agenda y la sobrecarga de información.
Según ella, tejer se convirtió en una especie de terapia después de una jornada laboral. Con el tiempo, este pasatiempo se transformó en su propio negocio: comenzó a producir y vender materiales para bordar.
Al mismo tiempo, otras aficiones que antes se asociaban con la generación anterior también están ganando popularidad. Entre ellas se encuentran la jardinería, el origami, la cerámica, el bordado e incluso la herrería.
Los psicólogos explican que este tipo de actividades brindan una sensación de logro y realización creativa. La persona ve un resultado concreto de su trabajo, lo cual tiene un efecto positivo en su estado emocional.
Además, este tipo de aficiones requieren concentración y atención. Esto ayuda a reducir los niveles de ansiedad y permite que el cerebro descanse del flujo constante de información.
Algunos jóvenes incluso comparan sus aficiones con videojuegos. Por ejemplo, llaman a la observación de aves un "juego de la vida real", donde cada nueva especie se percibe como un nuevo nivel o logro.
Los expertos destacan que incluso dedicar unas pocas horas a la semana a un pasatiempo puede mejorar significativamente tu estado psicológico y ayudarte a afrontar el estrés diario.

