La crisis financiera en el sector del suministro de agua en Ucrania se agrava rápidamente. Según el viceprimer ministro Oleksiy Kuleba, al 1 de abril de 2025, las cuentas por pagar de las empresas de suministro de agua y alcantarillado ascendían a 24.200 millones de UAH, y las deudas de la población a 9.200 millones de UAH. Esto amenaza el funcionamiento estable del sistema y acerca al país a un aumento significativo de las tarifas.
Kuleba señaló que la deuda total del sector ya supera los 14.800 millones de grivnas, y la mayor parte recae en los consumidores. El gobierno reconoce que el problema es estratégico y crítico en tiempos de guerra, cuando la infraestructura requiere no solo mantenimiento, sino también protección.
Ante estas cifras, la alarmante declaración de la Unión de Consumidores de Servicios Públicos sobre un posible aumento del precio del metro cúbico de agua a 200 grivnas parece cada vez más realista. A pesar de ello, no existe una moratoria sobre el aumento de tarifas, y las autoridades locales ya están revisando los precios a gran escala. Según Kuleba, unos 400 gobiernos locales ya han decidido subir las tarifas.
El gobierno está considerando opciones para reformar el sistema. Una de las medidas es transferir las empresas de suministro de agua a la plena subordinación de las comunidades locales. Esto debería aumentar el control, agilizar la toma de decisiones y facilitar la adaptación a los desafíos técnicos.
Al mismo tiempo, los funcionarios prometen que pronto presentarán soluciones sistémicas que estabilizarán la situación sin afectar gravemente a los bolsillos de los consumidores. Sin embargo, en un contexto de creciente deuda y la ausencia de una regulación tarifaria centralizada, el previsto aumento del precio del agua ya se ha hecho realidad para miles de ucranianos.

