Ucrania se enfrenta a una grave crisis de infraestructura en el sector de las aguas residuales. Según el Comisionado de Derechos Humanos de la Verjovna Rada, Dmytro Lubinets, cerca del 40 % de las redes centralizadas de aguas residuales están tan deterioradas que requieren una sustitución completa, y otro 30 % ya ha llegado al final de su vida útil.
Lubinets afirmó esto durante la presentación de un informe especial sobre el estado de la infraestructura hídrica en Ucrania.
La situación es crítica. Los accidentes frecuentes en estas redes se han convertido en la norma. Además, casi el 50% de las estaciones de bombeo y el 55% de las plantas de tratamiento no cumplen con los requisitos modernos. Requieren una reconstrucción importante o la renovación inmediata de los equipos, señaló el Defensor del Pueblo.
Sin dinero – un callejón sin salida
Según Lubinets, sin una financiación adecuada para la modernización de la infraestructura hídrica, la situación sólo empeorará.
"Si no asignamos fondos, en el futuro los problemas simplemente se agravarán. Es como una bola de nieve que se acumula. De hecho, ahora estamos dando vueltas", enfatizó.
La guerra profundizó la crisis del agua
Por otra parte, el Defensor del Pueblo llamó la atención sobre la situación en los territorios ocupados, en particular en Donetsk, donde, según el Centro de Lucha contra la Desinformación del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, actualmente el agua sólo se suministra una vez cada tres días.
El gobierno también reconoce los problemas con los recursos hídricos. La ministra de Protección Ambiental y Recursos Naturales de Ucrania, Svitlana Grinchuk, señaló anteriormente que muchos sistemas de suministro de agua fueron destruidos durante la guerra, especialmente en las zonas de primera línea y ocupadas. Según ella, el Ministerio de Medio Ambiente planea monitorear los recursos hídricos según los estándares europeos para responder con mayor rapidez a los problemas.

