El alcalde de Netishyn, Oleksandr Suprunyuk, se vio envuelto en un escándalo de gran repercusión que dividió las opiniones de los residentes de la comunidad y causó gran repercusión en la región de Jmelnitski. En diciembre de 2024, fue imputado oficialmente en un caso penal relacionado con la compra de drones de baja calidad para las Fuerzas Armadas de Ucrania. El tribunal lo destituyó, pero la pregunta sigue abierta: ¿se trata de un intento de destituir al alcalde por motivos políticos o de un ejemplo real de negligencia oficial?
Suprunyuk está acusado de negligencia oficial , lo que le ocasionó pérdidas multimillonarias. En 2024, el Ayuntamiento de Netishyn, bajo su dirección, adquirió 1.000 drones FPV por un valor superior a 20 millones de UAH. Sin embargo, un tercio de estos fondos, según la investigación, terminó en manos del proveedor debido a la sustitución de componentes por análogos más económicos.
Cada dron resultó tener un descuento de 6 mil grivnas, y el director de la empresa proveedora fue objeto de sospecha en agosto. Suprunyuk también fue objeto de sospecha posteriormente, ya que firmó los certificados de aceptación y entrega sin verificar las características técnicas de los drones.
El 16 de diciembre, el tribunal dictaminó la destitución de Oleksandr Suprunyuk y lo impuso bajo arresto domiciliario nocturno. En respuesta, los subordinados del alcalde emitieron un comunicado oficial apoyando sus acciones.
La comunidad de Netishyn ha apoyado activamente al frente desde el inicio de la invasión, gracias a la posición del alcalde. Su destitución podría afectar negativamente la asistencia a los militares, según el comunicado.
El propio Suprunyuk denuncia públicamente una persecución por motivos políticos y se compara con Zaluzhny, Klitschko y otros funcionarios que, según él, están bajo presión de las autoridades.
Antes de ser acusado, el alcalde enfrentó críticas de la comunidad local. Entre las acusaciones se encontraban el incumplimiento de sus promesas de combatir el narcotráfico, el uso irracional del presupuesto y el pago de altas bonificaciones a funcionarios. Los activistas han denunciado repetidamente el mal uso de los recursos financieros y han exigido cambios en el ayuntamiento.
La situación en torno al alcalde Netishyn genera evaluaciones contradictorias. Por un lado, la compra de drones fue una iniciativa destinada a apoyar al ejército, pero por otro, las deficiencias en la organización del proceso causaron pérdidas millonarias.

