En Ucrania, la temporada de inundaciones ha comenzado en medio del calentamiento global. Debido a la importante cantidad de nieve caída este invierno, durante el deshielo activo, el nivel del agua de los ríos ya ha subido entre 0,6 y 3,5 metros, dependiendo de la región. En algunos lugares, se han registrado inundaciones en zonas costeras, dependencias y viviendas particulares.
Los meteorólogos advierten que esto es solo el comienzo. La evolución de la situación dependerá del ritmo del calentamiento. Según el ecologista Volodymyr Sheludko, si la temperatura aumenta bruscamente, el riesgo de inundaciones a gran escala aumentará significativamente. Por el contrario, un calentamiento gradual permitirá que parte del agua se absorba en el suelo, lo que reducirá la carga sobre los sistemas fluviales.
El experto señala que la inundación también tiene un efecto positivo en el ecosistema: contribuye a la reposición de aguas subterráneas, reduce el riesgo de sequía estival y satura las tierras agrícolas de humedad. Esto puede tener una importancia a largo plazo para la estabilidad del sector agrícola.
Yuriy Korolchuk, analista del Instituto de Estudios Estratégicos, cree que el aumento del nivel del agua podría tener un impacto positivo en el sistema energético del país gracias al aumento de la producción hidroeléctrica. Según sus estimaciones, en condiciones favorables, esto podría reducir el déficit eléctrico entre 1,5 y 2,5 gigavatios. Al mismo tiempo, el rápido deshielo podría provocar la pérdida de algunos recursos hídricos si no se utilizan eficazmente.
La situación en las ciudades es sumamente preocupante. En Kiev, es posible que se inunden ciertas zonas, incluidas las costeras y las islas. Debido al obsoleto sistema de drenaje, existe el riesgo de sobrecarga del alcantarillado, lo que podría generar amenazas sanitarias adicionales.
Los expertos enfatizan que la modernización de la infraestructura es crucial para prevenir inundaciones a gran escala. También se destaca que el aumento del nivel del agua también está dificultando las condiciones en las zonas de primera línea, donde las inundaciones pueden afectar la logística y la seguridad de las posiciones militares.
La situación seguirá siendo dinámica en las próximas semanas y la magnitud de las posibles inundaciones dependerá de las condiciones climáticas y de la preparación de la infraestructura para recibir grandes volúmenes de agua.

