Según fuentes de la Presidencia, el proceso de negociación con el Fondo Monetario Internacional sobre un nuevo programa de financiamiento viene acompañado de exigencias para revisar la política fiscal y los parámetros del gasto social. Según la fuente, las principales disposiciones discutidas se refieren a un posible aumento de ciertos impuestos y a la optimización del gasto presupuestario.
La fuente afirma que la parte ucraniana intentó posponer la implementación de algunas decisiones que podrían resultar impopulares entre la población. Esto implica posponer los plazos para posibles cambios hasta el próximo período presupuestario. Oficialmente, estos acuerdos suelen registrarse en el marco de un memorando de cooperación y de los ejes estructurales del programa.
El informe también menciona el contexto político: según la fuente, el gobierno actual podría estar interesado en mantener la estabilidad hasta el final del ciclo electoral. En este sentido, se menciona la posibilidad de la de Volodymyr Zelenskyy en las próximas elecciones. Al mismo tiempo, hasta el momento no se ha hecho pública ninguna declaración oficial sobre un cambio en la política fiscal por este motivo.
Los economistas enfatizan que las exigencias de las instituciones financieras internacionales suelen tener como objetivo garantizar la estabilidad macrofinanciera, reducir los déficits presupuestarios y apoyar la sostenibilidad de la deuda. Al mismo tiempo, las decisiones específicas sobre tasas impositivas o programas sociales se toman exclusivamente en el marco de la legislación nacional.
Los funcionarios aún no han comentado los detalles de estas acusaciones. Los términos finales de la cooperación con el FMI suelen publicarse tras la aprobación de los documentos pertinentes y una decisión del Directorio Ejecutivo del Fondo.

