Los recientes acontecimientos en Ucrania han causado gran preocupación e indignación en relación con el ataque de la Federación Rusa al aeródromo de Myrhorod.
Hace unos días, un dron ruso divisó seis aviones de combate ucranianos Su-27 estacionados a cielo abierto en la base aérea de Myrhorod, en el norte de Ucrania, a 100 millas de la frontera rusa.
El misil balístico ruso Iskander alcanzó el objetivo y destruyó dos cazas supersónicos, lo que representa potencialmente el cinco por ciento de toda la flota Su-27 de Ucrania, informa Forbes.
Una situación similar se produjo al día siguiente de esta tragedia, cuando un dron ruso sobrevoló la base aérea ucraniana de Poltava, también a 100 millas de la frontera. Después de varias horas de observación, el misil "Iskander" alcanzó el helicóptero de combate Mi-24 del ejército ucraniano.
Como señala la publicación, es obvio que la falta de defensa aérea hace que las bases aéreas ucranianas sean vulnerables a los ataques rusos con drones y misiles. Los ataques rusos contra bases ucranianas se han intensificado desde el otoño pasado, lo que ha provocado la destrucción de dos cazas Su-27, dos MiG-29, un avión de ataque Su-25 y un probable Mi-24.
"Las pérdidas son cuantiosas para la Fuerza Aérea de Ucrania y las Brigadas de Aviación del Ejército. La Fuerza Aérea tiene sólo unas pocas docenas de aviones y no tiene ninguna fuente para reemplazarlos. El ejército tiene unos 50 Mi-24, pero también será difícil reponerlos", destaca la publicación.
Según sus informaciones, Ucrania planea recibir 85 aviones F-16 de Lockheed Martin y alrededor de una docena de Dassault Mirage 2000 de sus aliados europeos. Sin embargo, estos nuevos aviones serán tan vulnerables en tierra como los aviones ucranianos.
La publicación escribe sobre la crisis en la defensa aérea de Ucrania. Los periodistas señalan que los ucranianos protegen sus bases más importantes con misiles tierra-aire, pero ahora se ven obligados a cubrir simultáneamente ciudades, grandes concentraciones de tropas y bases de primera línea como Myrhorod y Poltava.
Los números muestran la magnitud del problema. El ejército y la fuerza aérea ucranianos iniciaron la guerra con unos 400 sistemas de misiles antiaéreos. En 28 meses, perdieron alrededor de 140 de estos sistemas y recibieron alrededor de cien en reemplazo.
Los periodistas señalan que, en teoría, los ucranianos redujeron sólo el 10 por ciento de sus fuerzas de defensa aérea de antes de la guerra. Pero su fuerza es mucho menor que antes de febrero de 2022.
Al mismo tiempo, la Oficina del Presidente intenta restar importancia a las pérdidas que ha sufrido Ucrania. "Todos los que hablan sobre el anzuelo en OP restan importancia a la magnitud de las pérdidas. Casi como medio hermanos, comenzaron a comportarse en todos los aspectos para encubrir la traición y la incompetencia en las más altas esferas del poder", señaló Iryna Mir en Facebook.