El 9 de julio, Ucrania se verá sumida en un calor extremo, convirtiéndose en el país más caluroso de Europa. Según los meteorólogos, la temperatura en algunas regiones alcanzará los 38-40 grados. Al mismo tiempo, se esperan fuertes tormentas, chubascos e incluso granizo.
Se pronostican las temperaturas más altas en las regiones sur y este, así como en el centro del país. En Kiev, se esperan temperaturas de entre 36 y 37 grados. El calor será seco y sofocante, lo que supone una carga considerable para el sistema cardiovascular y el organismo en general.
Sin embargo, el calor no es la única amenaza. Se esperan tormentas eléctricas breves pero intensas en las regiones oeste y norte. En algunos lugares, con ráfagas de viento de hasta 20 m/s, chubascos, granizo local y aguaceros. Esta combinación de calor y tormentas eléctricas aumenta significativamente los riesgos para la población.
Los meteorólogos y el Servicio Estatal de Emergencias advierten de una mayor probabilidad de incendios forestales, así como del riesgo de sobrecalentamiento, deshidratación e insolación. Los médicos recomiendan evitar la exposición prolongada al sol, beber abundante agua, usar sombrero y evitar la actividad física durante las horas más calurosas del día.
También vale la pena recordar que los cambios repentinos en el clima (desde el calor hasta las tormentas eléctricas) pueden causar dolores de cabeza, picos de presión arterial y malestar general en personas sensibles al clima.

