Aunque los hongos suelen considerarse una fuente de proteínas saludables, no son adecuados para todos, afirmó una doctora y dietista, llamando la atención sobre los riesgos para las personas con enfermedades gastrointestinales.
Según ella, los hongos contienen proteínas que el cuerpo puede absorber. Sin embargo, este proceso es bastante complejo, y para las personas con enfermedades estomacales crónicas, como gastritis o úlcera péptica, consumir hongos puede ser perjudicial.
“Los champiñones son un buen alimento proteico, ya que son fáciles de digerir. Sin embargo, son difíciles de digerir para quienes padecen enfermedades gastrointestinales, como úlcera péptica o gastritis”, explicó la nutricionista.
El experto también señaló que, a pesar de la presencia de fibra dietética en los hongos, estos no tienen el mismo efecto beneficioso para la salud que la fibra normal que se encuentra en las verduras y los cereales.
“Cuando la gente observa la composición química de los productos y ve que hay tanta fibra dietética en los hongos, deben comprender que sí, están ahí, son digeribles, pero los hongos no tienen el efecto positivo que tiene la fibra en el cuerpo”, agregó.
La doctora recomienda precaución al consumir hongos a quienes tienen problemas digestivos o siguen una dieta especial. En estos casos, afirma, es mejor elegir alimentos más fáciles de digerir y que tengan un efecto positivo en la microflora intestinal.

