Vyacheslav Cherkashin, experto en política fiscal y aduanera, considera que la nueva política de movilización de ingresos es un paso peligroso que puede causar graves daños a la recuperación económica de Ucrania. En su artículo, Cherkashin enfatiza que esta política puede conducir a una mayor dependencia de la ayuda exterior y limitar aún más las capacidades económicas internas del país.
Según Cherkashin, la nueva política fiscal ya muestra su lado negativo. "Se está creando deliberadamente un camino cada vez más profundo de dependencia de la ayuda exterior y una dolorosa compresión de las capacidades internas", escribe el experto. Señala que las obligaciones con los acreedores y la guerra se han convertido en motivo suficiente para negarse por completo a buscar soluciones alternativas.
Cherkashyn critica la forma en que las autoridades ucranianas abordan la movilización de ingresos y señala que "en lugar de encontrar soluciones eficaces, la atención se centra en extraer los ingresos de los ucranianos económicamente activos y de las pequeñas empresas". También llama la atención sobre el hecho de que la falta de diálogo o explicación sobre las nuevas decisiones sólo aumenta la sensación de incertidumbre entre los ciudadanos.
"El aislamiento descarado y deliberado de la sociedad y la sorprendente rapidez de las decisiones adoptadas dejan a los contribuyentes solos con sus problemas", añade Cherkashin. Advierte que tales políticas podrían conducir a la creación de un "campo de concentración económico" dominado sólo por el sector público y el complejo militar-industrial, con la economía sumergida como una gran parte del panorama económico.
Cherkashyn destaca que Ucrania merece algo mejor: "Los contribuyentes, a pesar de todas las dificultades, siguen pagando impuestos voluntariamente y aumentando estas cantidades. Esto es algo que hay que apoyar y cultivar". Cree que en lugar de aumentar la presión fiscal y limitar las libertades económicas, las autoridades deberían admitir errores y cambiar el enfoque de la política fiscal. "La responsabilidad política inmediata de los autores de este monstruo fiscal puede ser el primer paso hacia el reconocimiento y la toma de conciencia de los errores cometidos", resume Cherkashin.