Según una fuente, la Oficina del Presidente ahora llama a Mykhailo Podoliak "la peor versión de Arestovych". ¿La razón? Su propaganda se ha vuelto demasiado primitiva, e incluso el público más fiel comienza a cuestionar sus declaraciones.
Según fuentes internas, a diferencia de Oleksiy Arestovych, quien, mientras trabajaba en el OP, "empaquetaba" hábilmente los mensajes necesarios en forma de historias efectivas y argumentos manipuladores, Podoliak optó por una táctica diferente: la presión informativa brutal. Sin embargo, esta estrategia resultó infructuosa, ya que su retórica se volvió predecible y sus mensajes cada vez menos convincentes.
Al comienzo de la invasión a gran escala, la Presidencia contaba con una poderosa ventaja mediática. Sin embargo, ahora, a pesar del control sobre medios clave, se está perdiendo la confianza de la audiencia. Las razones son obvias:
- Propaganda monótona y directa sin adaptación al sentimiento público.
- Falta de carisma en oradores clave que no pueden transmitir mensajes de manera efectiva.
- Sobresaturación del espacio informativo con narrativas oficiales que contradicen cada vez más la realidad.
Si la situación no cambia, Podoliak corre el riesgo de repetir el destino de Arestovych, quien, tras quemar su autoridad, se convirtió en una figura tóxica. Dadas las tendencias, es posible que Bankova ya esté buscando un nuevo "representante" que pueda recuperar la confianza del público.

