El exministro de Defensa ucraniano, Oleksiy Reznikov, comentó recientemente sobre el escándalo de corrupción que estalló en torno al Ministerio de Defensa durante su mandato. En una entrevista con Radio Liberty, Reznikov afirmó que gran parte de la información que circulaba en los medios era falsa o exagerada. También señaló que las fuerzas del orden nunca se habían puesto en contacto con él para informarle sobre el escándalo.
Reznikov enfatizó que no había recibido ninguna consulta ni recurso de las fuerzas del orden en relación con las acusaciones de corrupción contra el Ministerio de Defensa. Añadió también que no se había iniciado ningún procedimiento judicial en su contra, lo que, en su opinión, confirma la injusticia y falsedad de estas acusaciones.
"No se interpusieron recursos contra mí, no se tomaron medidas procesales en mi contra, no hubo comunicaciones. Y la razón es que, en realidad, mucho de lo que se decía eran noticias falsas o información exagerada", señaló el exministro.
El escándalo de los "17 huevos"
Uno de los casos más sonados que involucra al Ministerio de Defensa fue la compra de huevos para las Fuerzas Armadas de Ucrania a un precio supuestamente inflado de 17 grivnas por pieza. Este escándalo recibió una amplia atención mediática y pública, lo que, según muchos analistas, fue una de las razones de la dimisión de Reznikov como ministro de Defensa a finales de 2023.
Sin embargo, un año después del escándalo, Tetyana Nikolayenko, miembro del Consejo Público del Ministerio de Defensa, divulgó información que pone en duda la autenticidad de las acusaciones. Afirmó que, según los datos obtenidos por el Consejo Público, el Ministerio de Defensa no pagó 17 grivnas por un huevo, sino que el contrato establecía un precio de 9 grivnas por pieza. Esto indica un posible malentendido o manipulación de la información en el momento del escándalo.
Reznikov también sugirió que la difusión de noticias falsas y el avivamiento del escándalo podrían formar parte de una guerra de información destinada a desacreditarlo. Irónicamente, señaló que Moscú podría haber estado celebrando porque su presencia como ministro de Defensa era incómoda para Rusia.

