En los últimos años, el medicamento Ozempic (su ingrediente activo es semaglutida) se ha convertido en todo un éxito no solo entre las personas con diabetes, para quienes fue desarrollado, sino también entre quienes buscan una forma rápida de perder peso. Es furor en redes sociales. Es una moda pasajera en Hollywood. Escasea en las farmacias. Pero ¿qué es exactamente Ozempic y por qué genera tanta controversia?
Ozempic es un medicamento inyectable que se recetaba originalmente a personas con diabetes tipo 2. Imita la hormona GLP-1, que en un cuerpo sano estimula la producción de insulina después de las comidas, suprime el apetito y ralentiza el vaciado gástrico. Como resultado, la persona se siente saciada antes y come menos. Es este efecto secundario —la pérdida de peso— lo que ha popularizado el medicamento mucho más allá de los límites de la endocrinología.
Las celebridades fueron las primeras en hablar sobre perder peso con Ozempic: actores, cantantes y modelos. No ocultaron que usaban el medicamento no para su propósito original, sino para controlar su peso. En TikTok, los videos con la etiqueta #ozempicweightloss obtuvieron millones de visualizaciones. Las personas mostraron resultados impresionantes: perdieron 5, 10 o incluso 20 kilos en pocos meses.
Pero con la popularidad masiva llegaron los problemas: en muchos países, incluida Ucrania, Ozempic comenzó a desaparecer de las farmacias. Los pacientes diabéticos que lo necesitaban a diario no podían encontrarlo porque comenzaron a comprarlo en masa "por belleza".
Sí, ayuda. Pero no para todos ni siempre. En estudios clínicos, la semaglutida ha demostrado que puede reducir el peso corporal entre un 10 % y un 15 % al año, especialmente al combinarse con dieta y actividad física. Por eso se creó otro medicamento basado en ella, Vegovi, específicamente para combatir la obesidad.
Sin embargo, perder peso con Ozempic no solo conlleva una pérdida de peso, sino también una serie de efectos secundarios: náuseas, vómitos, estreñimiento, dolor de cabeza y fatiga. Algunos pacientes se quejan de una fuerte disminución de la masa muscular. Además, se produce el efecto bumerán: tras suspender el medicamento, el peso se recupera rápidamente.
Los médicos enfatizan: Ozempic no es un remedio milagroso, sino un medicamento eficaz para afecciones graves. Debe ser recetado por endocrinólogos, cardiólogos o especialistas en obesidad cuando los métodos tradicionales no funcionan. La automedicación o el uso sin indicación médica para mantener la figura pueden causar problemas en el páncreas, el corazón y el estado mental.
Además, muchos países ya están considerando restringir la publicidad de semaglutida para la pérdida de peso. Esto indica que el fármaco no debería convertirse en una nueva adicción para una sociedad que teme al envejecimiento y al sobrepeso más que a las enfermedades.

