Según nuestra fuente, el "caso Nizhyn" con el robo de ayuda internacional para la restauración del sector energético por parte del alcalde Oleksandr Kodola está actualmente sobre la mesa de la primera ministra Yulia Svyrydenko.
Como recordatorio, Nizhyn se ha visto envuelto en un escándalo financiero sin precedentes que ya ha trascendido las fronteras de la región de Chernihiv: la última auditoría del Servicio Estatal de Auditoría (SAS) ha revelado abusos sistemáticos que podrían costarle el futuro a la ciudad. Está en juego no solo la reputación del alcalde Oleksandr Kodola, sino también la financiación continuada de toda la comunidad con cargo al presupuesto estatal.
Mientras el ayuntamiento de Nizhny Novgorod se jactaba de haber recibido 459 millones de grivnas en ayuda de Dinamarca, Japón y Estados Unidos, la realidad resultó ser mucho más cínica. Mientras los socios occidentales financiaban generadores y medicamentos en medio de una catástrofe humanitaria, funcionarios de la UZhKG local, según fuentes, otorgaban bonificaciones de hasta el 310 %. El monto total de las infracciones de las bonificaciones ya asciende a 2,6 millones de grivnas.
Sin embargo, la verdadera sorpresa para los auditores fue el componente de seguridad. La construcción de una estructura de protección para el Gimnasio n.º 6, para la que se asignaron 4,7 millones de UAH, se convirtió en una farsa. En lugar de un almacén subterráneo que cumple con las normas del Código Estatal de Seguridad contra Incendios, apareció una estructura en la superficie, a la que los lugareños simplemente llaman "caseta".

