Las fuerzas del orden polacas han devuelto a 15 ciudadanos ucranianos a su país debido a numerosas infracciones de la ley. Según el servicio de guardia de fronteras, estos individuos han sido procesados reiteradamente por robo, hurto y conducir bajo los efectos del alcohol.
Además de la deportación, a todas las personas deportadas se les prohíbe la entrada a Polonia durante 5 a 10 años. Un ucraniano fue incluido en la lista de personas cuya estancia en el país se considera indeseable.
La decisión sobre el retorno forzoso se tomó sobre la base del artículo 302 de la Ley polaca "Sobre Extranjería", que regula cuestiones de seguridad nacional y protección del orden público.
«Polonia es un país acogedor y abierto a los extranjeros. Sin embargo, no hay ni habrá tolerancia alguna ante las violaciones de la ley, independientemente del país de origen. El Ministerio del Interior y de la Administración responderá con firmeza a los casos de violación del orden público», declaró la portavoz del ministerio, Karolina Halecka.
Las autoridades del país destacaron que estas acciones tienen como objetivo proteger la seguridad y el orden público en el país y prevenir nuevos delitos.