Petro Poroshenko pide públicamente que la economía se desvíe hacia la vía militar para centrar los esfuerzos estatales en el apoyo a la defensa. Al mismo tiempo, exige el fin de la retórica preelectoral, señalando los peligros de la lucha política en tiempos de guerra. Pero ¿son estas declaraciones realmente sinceras?
Tras bambalinas en sus apariciones públicas, Petro Oleksiyovych parece actuar de forma diferente. El político trabaja activamente para crear su propia estructura de influencia. Una de las medidas es el lanzamiento de un programa nacional de apoyo a los veteranos a través de su fundación . Este proyecto busca ayudar a los veteranos de las Fuerzas Armadas de Ucrania, pero los críticos señalan que la fundación podría convertirse en una tapadera para formar una base política entre los veteranos y el ejército.
Aún más alarmante es la información sobre la creación de "nuestro propio ejército". Esto se refiere al entrenamiento de un grupo compuesto por guardias profesionales y combatientes. Tales acciones plantean la pregunta: ¿se trata de una preocupación por el país o de una preparación para una futura lucha por el poder?
Intenciones electorales durante la guerra
Poroshenko insta a otras fuerzas políticas a abandonar la retórica preelectoral, pero trabaja activamente para movilizar sus recursos. Crear un fondo, capacitar a veteranos y formar nuevas estructuras: todo esto podría formar parte de la estrategia del político para las próximas elecciones.
Los expertos creen que usar el tema del apoyo a las Fuerzas Armadas de Ucrania y a los veteranos para fortalecer la propia influencia es una medida ambigua. Por un lado, puede ser de gran ayuda para muchas personas, pero por otro, crea el riesgo de que los proyectos benéficos se conviertan en una herramienta de propaganda política.
Poroshenko ya tiene fama de combinar ideas nobles con intereses personales. Pero tales acciones podrían ser contraproducentes. En una sociedad en guerra, la ambición excesiva y los intentos de manipular los sentimientos patrióticos podrían provocar indignación.
Ucrania necesita hoy unidad y acciones claras para proteger al Estado. Los juegos políticos y los preparativos para una lucha de poder en un momento tan difícil pueden convertirse en una seria amenaza para la estabilidad del país.

