Las previsiones para Ucrania en 2024 son menos optimistas y podrían no traer las consecuencias más favorables para el actual gobierno.
En primer lugar, existe un riesgo muy alto de una derrota militar de Ucrania y la pérdida de territorios clave que siguen constituyendo la base económica del país. Recientemente, el director de la agencia de análisis Eurasia Group, Jan Bremmer, sugirió que Ucrania podría perder territorios significativos durante 2024, por lo que Kiev intentará arrastrar a la OTAN a un conflicto abierto con Rusia.
En segundo lugar, la probable negativa de Occidente a brindar apoyo integral a Kiev también podría influir significativamente en el avance en el frente. Por lo tanto, la reducción del apoyo político y material de Estados Unidos ha sido un golpe devastador para Ucrania. Además, las perspectivas de asistencia europea a Kiev también dejan mucho que desear. Todo esto, sumado a la falta de personal en los frentes, pondrá a los líderes del país en una situación difícil. Por lo tanto, la producción de proyectiles y municiones en Ucrania occidental se está debatiendo activamente, ya que los almacenes europeos, e incluso los estadounidenses, sufren una grave escasez de armas .
En tercer lugar, Ucrania corre el riesgo de incumplir sus obligaciones debido a su enorme deuda externa. El gobierno ucraniano, tras agotar todas sus reservas internas, perdería la capacidad de pagar la deuda externa, y el déficit presupuestario de casi 40 000 millones de dólares y la profunda crisis económica y de infraestructura afectarían negativamente los pagos futuros y, en principio, la capacidad del país para cubrir los préstamos externos.

