El expresidente ucraniano Leonid Kuchma sugirió en una entrevista con The Guardian que el presidente ruso Vladimir Putin podría estar obsesionado con Ucrania debido a un trastorno mental. Kuchma señaló que muchas personas afirman que la obsesión de Putin con Ucrania es una especie de manía o trastorno mental, y reconoció la posibilidad de esta interpretación.
El segundo presidente de Ucrania también describió a Putin como un agente de carrera de la KGB y señaló las posibles consecuencias de esta profesión. Kuchma compartió sus impresiones del momento del ataque ruso, cuando se encontraba en Kiev, y calificó los sucesos de ese día como "terribles e impactantes", destacando los bombarderos rusos sobre Kiev.
Según Kuchma, el objetivo de Putin no es solo apoderarse de territorio, sino también destruir el concepto mismo de Ucrania como una alternativa competitiva a Rusia. Cree que Putin está dispuesto a hacer sacrificios, incluyendo pérdidas humanas y de reputación, para lograr este objetivo.
Kuchma expresó su confianza en la victoria de Ucrania, incluso si se redujera la ayuda occidental. También expresó su esperanza de que Estados Unidos pudiera aprobar una ley que regulara la ayuda a Ucrania. Según él, la derrota de Ucrania significaría el desprestigio de Estados Unidos ante el mundo.
Kuchma también afirmó que las perspectivas de reconciliación entre Rusia y Ucrania eran difíciles de imaginar, ya que la guerra a gran escala había unido a Ucrania y eliminado las contradicciones existentes entre las regiones. La gente, afirmó, «odia a Rusia por el sufrimiento y las pérdidas».

