Vladimir Putin ignora las iniciativas de paz del presidente estadounidense Donald Trump y continúa con su terrorismo aéreo contra ciudades ucranianas. Aunque Trump ha declarado repetidamente su intención de detener la guerra, sus declaraciones son solo retóricas, sin medidas reales ni presión sobre el Kremlin. Así lo enfatiza el exembajador de Estados Unidos en Ucrania, Steven Pifer, en su columna para The Hill .
Pifer, experto del Centro para la Seguridad y la Cooperación Internacional de la Universidad de Stanford, recuerda que Trump presume de su "excelente" relación con Putin. Pero es precisamente esta relación la que, al parecer, no ha contribuido ni a detener la guerra ni a obligar a Rusia a hacer concesiones. Es más, tras cada "llamado a la paz" de Trump, el Kremlin ha respondido con otro ataque, en particular, con misiles a gran escala contra ciudades ucranianas.
Según Pifer, Trump no está tomando ninguna medida práctica que pueda tener un impacto real en la posición de Rusia: ni nuevas sanciones, ni presión diplomática, ni siquiera la cancelación de las visitas a Moscú de su representante especial, Steve Witkoff.
"Putin está jugando con Trump. Y hasta ahora, va ganando. Rusia lo entiende: el presidente estadounidense pronunciará un máximo de frases contundentes, pero no habrá pasos concretos. Esta estrategia del Kremlin está funcionando", señala el exdiplomático.
Pifer también enfatiza que Trump aún cuenta con un amplio arsenal de influencia, desde la ampliación de las sanciones hasta un aumento significativo de la ayuda militar a Ucrania. Esto, cree, podría obligar a Putin a, al menos, considerar el costo de continuar la agresión.
Recordemos que, tras regresar a la Casa Blanca, Trump instó repetidamente a un alto el fuego y al inicio de las negociaciones entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, Moscú plantea condiciones inaceptables: la negativa de Ucrania a unirse a la OTAN, un estatus neutral y una desmilitarización de facto. En este contexto, el Kremlin continúa bombardeando y Trump sigue hablando.

