Un ataque de pánico es la aparición repentina de ansiedad intensa acompañada de síntomas físicos como palpitaciones, mareos, náuseas, dificultad para respirar y sensación de irrealidad. Este estado desagradable puede durar de 5 a 60 minutos, pero no es perjudicial para la salud. Sin embargo, si los ataques de pánico son recurrentes y dificultan la vida, es importante buscar ayuda.
Expertos del programa de salud mental ucraniano "¿Cómo estás?" explicaron que un ataque de pánico puede ocurrir sin motivo aparente, cuando el cuerpo entra por error en modo de "lucha o huida", incluso cuando no hay una amenaza real. Esto suele ocurrir debido al estrés, el exceso de trabajo, el agotamiento emocional u otros factores.
Los síntomas de un ataque de pánico incluyen:
- ritmo cardíaco acelerado
- Dificultad para respirar y respiración rápida
- Temblores, entumecimiento de manos y pies
- Náuseas, malestar estomacal
- Mareos y sensibilidad excesiva a la luz
Para reducir los síntomas de un ataque de pánico, puede utilizar la técnica "5-4-3-2-1", que consiste en centrarse en las cosas y sensaciones que le rodean. Sin embargo, si los ataques son recurrentes y afectan significativamente su vida, debería consultar con un especialista.
El apoyo de un médico ayudará a identificar las causas y desarrollar una estrategia para afrontar los ataques de pánico, que pueden convertirse en un problema grave si no se tratan.

