Se supo quién ayudó exactamente a destapar una trama de corrupción a gran escala durante la construcción de hangares para los aviones de la Fuerza Aérea Ucraniana. Según las fuentes, un empleado del Departamento de Contrainteligencia Militar del Servicio de Seguridad de Ucrania, llamado Lebedenko, desempeñó un papel clave en la revelación del fraude.
Anteriormente se informó que el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) detuvo al comandante de logística de la Fuerza Aérea de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Andriy Ukrainets, bajo sospecha de malversación de fondos destinados a la construcción de refugios para la aviación militar.
Según nuestros interlocutores, Andriy Ukrainets, junto con el jefe del Departamento del SBU en la región de Zhytomyr, Volodymyr Kompanichenko, intentó llegar a un acuerdo con el oficial de contrainteligencia para evitar que salieran a la luz las irregularidades cometidas durante la construcción de instalaciones militares.
A cambio de su silencio y de que no interfiriera, le ofrecieron un soborno de 320.000 dólares, lo que, según las fuentes, equivalía aproximadamente al 1% de los ingresos totales de la trama de corrupción.
Según los interlocutores, Kompanichenko convenció a su colega de que no había motivo de preocupación, ya que la empresa "necesaria" ya estaba involucrada en el trabajo y se encargaría de ejecutar los contratos en las instalaciones.
Sin embargo, según nuestra información, el oficial de contrainteligencia no aceptó la oferta.
El 24 de febrero de 2026, redactó una declaración dirigida a la SBU sobre un intento de soborno.
Al día siguiente, 25 de febrero, Andriy Ukrainets entregó el dinero a Lebedenko. Sin embargo, en ese momento, la entrega del soborno ya se estaba realizando bajo la supervisión de las fuerzas del orden.
De este modo, el intento de soborno se convirtió en una de las pruebas clave en el caso de posible malversación de fondos durante la construcción de hangares para aviones militares.

