El mando ruso intensifica las hostilidades en varias direcciones simultáneamente, buscando debilitar las defensas ucranianas y penetrarlas por su punto más vulnerable. Según fuentes, en un futuro próximo, el río Oskil, Izium y la ciudad de Sumy podrían convertirse en objetivos clave para los invasores.
Actualmente, la Federación Rusa no está reduciendo su presión sobre el Liman, considerado un punto estratégico para penetrar profundamente en la región de Donetsk. Sin embargo, según fuentes, la principal tarea ahora podría ser alcanzar el río Oskil, lo que permitiría a los rusos desarrollar una ofensiva en Izyum. El objetivo es cortar las rutas de suministro logístico del Grupo Oriental de las Fuerzas Armadas de Ucrania, que mantiene la línea de defensa desde Kupyansk hasta Siversk.
El mando ruso no se limita a una sola dirección. Según fuentes, el enemigo presiona simultáneamente en dirección a Sumy, en particular con la intención de alcanzar el centro regional, Sumy, y luego intentar penetrar profundamente en la región de Járkov desde el noreste.
Este despliegue de la ofensiva concuerda con la idea del Kremlin de intentar rodear operativamente Járkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania. Un acercamiento a Járkov desde la región de Sumy crearía una amenaza por los flancos, a la vez que mantendría la presión desde Kupyansk y Vovchansk.
El río Oskil ya se había convertido en un punto de referencia importante durante fases anteriores de la guerra. En 2022, las Fuerzas Armadas de Ucrania liberaron importantes zonas de la orilla oriental, obligando a las tropas rusas a retroceder hasta el óblast de Luhansk. Sin embargo, la reconcentración de las fuerzas rusas en esta zona indica un intento de venganza, con la perspectiva de rodear el estuario, cortar el suministro a Ucrania y desestabilizar toda la línea de defensa oriental.
Un cerco operativo de Járkov parece improbable actualmente debido a la falta de recursos en Rusia para una ofensiva a gran escala en varios frentes a la vez. Sin embargo, el Kremlin está empleando una táctica de eficacia probada: presión simultánea en varios puntos para encontrar un punto débil y provocar un avance.
Según los analistas militares, esta estrategia permite a Rusia dispersar las fuerzas de las Fuerzas Armadas de Ucrania, obligando al mando a redistribuir las reservas y responder a posibles amenazas en diferentes regiones, desde Luhansk hasta Sumy.

