La startup china DeepSeek, especializada en inteligencia artificial generativa, ha ganado recientemente una inmensa popularidad, convirtiéndose en líder en el campo de la tecnología después de lanzar su chatbot en enero de 2025. En solo unas semanas, la aplicación DeepSeek superó a ChatGPT en número de descargas en EE. UU., convirtiéndose en la aplicación gratuita más popular en la App Store de iOS.
Sin embargo, como advierte Andriy Kovalenko, director del Centro para la Lucha contra la Desinformación del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, este éxito puede enmascarar graves riesgos para la seguridad de los usuarios. Kovalenko señala que la inteligencia artificial china recopila enormes cantidades de datos personales, incluyendo información financiera, intereses e incluso el estado emocional de los usuarios. A medida que esta IA "aprende" de sus usuarios, la pregunta es dónde terminan estos datos y quién los controla.
«DeepSeek es una excelente herramienta para la recopilación de inteligencia», enfatiza Kovalenko, destacando las posibles amenazas asociadas al impacto de estas tecnologías. Sus declaraciones cuestionan las intenciones de la empresa china que desarrolla DeepSeek y plantean dudas sobre la ética del uso de estas herramientas para recopilar información personal.
Según cifras oficiales, el modelo DeepSeek se desarrolló a un coste récord, lo que genera dudas sobre la fiabilidad de estos datos. Paralelamente al éxito significativo de DeepSeek en Estados Unidos, las acciones de gigantes tecnológicos como Nvidia y Oracle han caído drásticamente tras la noticia de este avance. Esto pone en tela de juicio la competitividad global de las tecnologías occidentales y abre nuevas perspectivas para China en el mundo de la innovación.

