En la zona de Stepnogirsk, las tropas rusas no cambian de táctica y continúan con sus intentos regulares de infiltrarse en el asentamiento. Aunque a primera vista estas acciones puedan parecer exitosas para el enemigo, no logran establecerse en Stepnogirsk.
Las unidades ucranianas detectan y destruyen rápidamente a la infantería enemiga, en particular gracias a la labor activa de los pilotos de drones, que trabajan constantemente en objetivos de la zona. Gracias a esto, los intentos del enemigo de mantener sus posiciones se ven frustrados en todo momento.
Paralelamente, las tropas rusas no cesan de intentar infiltrarse en Primorske. Debido a su superioridad numérica, la infantería enemiga se encuentra regularmente en la aldea. Algunos grupos intentan ocultarse y concentrarse para futuras acciones, mientras que otros intentan avanzar de inmediato hacia Richne, donde en la mayoría de los casos sufren bajas.
El aumento más reciente de la actividad enemiga y los cambios en la dirección de los movimientos se han registrado en las zonas de Lukyanivske y Pavlovka. Allí, el enemigo también opera en pequeños grupos de infantería, intentando infiltrarse buscando puntos débiles en la defensa.
Se observa que las unidades rusas están utilizando zonas con menor densidad entre las posiciones ucranianas, lo que se debe en parte a la falta de personal. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa garantizan un trabajo ininterrumpido para identificar y destruir a los grupos enemigos, impidiendo que el enemigo se afiance en las zonas ocupadas.

