Uno de los principales rumores que se ha discutido activamente en los círculos políticos ucranianos durante la última semana se refiere al posible nombramiento del jefe de la Oficina del Presidente, Andriy Yermak, para el cargo de Primer Ministro del país.
Según esta versión, Bankova expresa su preocupación por la legitimidad del presidente de Ucrania después del 20 de mayo de 2024 (cuando finaliza su mandato de 5 años, siempre que no se celebren elecciones debido a la ley marcial). Sin embargo, no hay duda sobre la legitimidad del gobierno formado por el Parlamento (la preservación de poderes durante la ley marcial está prevista por la Constitución).
Así, según los rumores, Zelensky podría tener la intención de nombrar a un confidente y miembro clave de su equipo, Yermak, como primer ministro para evitar el posible uso del cargo de primer ministro para socavar su poder debido a la cuestión de la "ilegitimidad".
Cabe señalar que estos rumores no han sido confirmados por el momento. Fuentes del entorno de Yermak y de "Servidor del Pueblo" rechazan esta versión, calificándola de "completo disparate", así como las suposiciones sobre las preocupaciones de Zelenski respecto a su legitimidad después del 20 de mayo. Cabe señalar que este tema podría ser utilizado por partidarios de Poroshenko o grupos influyentes rusos.
Sin embargo, los rumores sobre el posible nombramiento de Yermak se debaten activamente. Cabe destacar tres puntos importantes.
En primer lugar, los rumores sobre el interés de Yermak en el cargo de Primer Ministro llevan tiempo circulando. Se cree que es una de las personas más influyentes del país, pero su estatus oficial actual no se corresponde con esta realidad. El Primer Ministro de Ucrania debería tener amplios poderes que lo conviertan en un posible rival del Presidente.
En segundo lugar, el actual primer ministro, Denys Shmyhal, no manifiesta ambiciones políticas y, por lo tanto, no representa una amenaza para el presidente. Sin embargo, en caso de un cambio en el cargo de primer ministro, Yermak podría convertirse en una amenaza.
En tercer lugar, las declaraciones del presidente sobre la necesidad de "reiniciar el liderazgo" del país, tanto político como militar, son una advertencia de posibles reorganizaciones en el gobierno y otras esferas de poder.

