Las afirmaciones generalizadas en el ámbito informativo sobre la capacidad de Rusia para lanzar 500 o incluso 1000 drones kamikazes al día no son más que exageraciones. La realidad es mucho más realista. Así lo afirmó Oleg Katkov, editor jefe de Defense Express, en Radio NV.
Según él, a finales de la primavera y principios del verano, la GUR estimó la capacidad de producción diaria de shahids en 90 unidades. Hoy en día, esta cifra probablemente no supere las 100.
Si se producen 100 shaheeds al día, ¿cómo se pueden lanzar 500 cada día? Alguien que habla de miles de drones mañana o no es amigo de las matemáticas o tiene en mente un futuro muy lejano, dijo Katkov.
Ucrania, según el analista, trabaja activamente para neutralizar el potencial de producción de vehículos aéreos no tripulados (UAV) de Rusia. El último ejemplo fue el ataque con drones kamikaze tipo Luti contra la planta Kupol en Izhevsk, donde dos talleres de producción fueron alcanzados, uno de ellos con un impacto directo en el escaparate.
Con huelgas sistemáticas, las empresas rusas simplemente no podrán mantener el ritmo actual de producción. Y si no las detenemos por completo, sin duda las obligaremos a reducir su ritmo de producción, añadió Katkov.
El especialista en guerra electrónica Sergei "Flash" Beskrestnov informó que Rusia está construyendo una nueva fábrica para producir "Shaheeds", pero incluso a largo plazo, solo produce entre 700 y 800 drones al año. Eso equivale a menos de 70 unidades al mes, una magnitud muy inferior al terrorismo masivo, como suele afirmarse en la propaganda.
Además, Ucrania ya trabaja activamente en drones interceptores capaces de atacar a los shahids en el aire. Al mismo tiempo, como señala Beskrestnov, Rusia ya busca maneras de contrarrestar esta nueva tecnología ucraniana, por lo que la confrontación tecnológica no hace más que intensificarse.
Los ataques masivos con drones no son solo un arma, sino también un elemento de guerra psicológica. Cifras exageradas, como "mil drones mañana", explotan las emociones y generan pánico. Sin embargo, los hechos y los análisis demuestran que el programa ruso de drones tiene límites. Y Ucrania ya los está atacando, con determinación y resultados.

