Un artículo para The Washington Post analiza la compleja situación en Ucrania en medio de la creciente tensión por el conflicto con Rusia. Según la publicación, mientras el gobierno de Kiev se prepara para aumentar el número de efectivos de las Fuerzas Armadas de Ucrania (FAU), muchos ucranianos buscan activamente maneras de evitar el servicio militar obligatorio. Están pagando miles de dólares para salir del país ilegalmente.
El Washington Post escribe sobre esto.
Como las unidades de primera línea se han visto muy mermadas, la Rada aprobó una ley sobre movilización, según la cual todos los hombres en edad de reclutamiento deben actualizar sus datos personales en línea o en las oficinas de registro y alistamiento militar antes del 16 de julio. Ahora, después de esta fecha límite, muchos esperan una distribución masiva de citaciones, señala la publicación.
Algunos hombres intentan evitar el reclutamiento aprovechando lagunas legales, como matricularse en estudios de posgrado. Según datos oficiales, mientras que antes del conflicto unas 8.000 personas expresaron su deseo de continuar sus estudios superiores, este año más de 246.000 lo han hecho, lo que ha dado lugar a normas de admisión más estrictas.
Otros ucranianos recurren a los servicios de contrabandistas, quienes constantemente aumentan los precios para cruzar las fronteras con Hungría, Moldavia o Rumanía. Algunos de los fugitivos incluso intentan cruzar a nado el río Tisza, lo que a menudo les cuesta la vida, señala la publicación.
Los altos costos y riesgos que algunos ucranianos están dispuestos a asumir para evitar el reclutamiento ponen de relieve las crecientes tensiones en la sociedad ucraniana. Tras más de dos años de conflicto, el apoyo público al ejército se mantiene firme, pero el número de voluntarios está disminuyendo, según informa The Washington Post.

