En pleno centro de Kropyvnytskyi, en la calle Velyka Perspektivna 32/11, operaba un complejo y oscuro sistema de conversión de efectivo en criptomonedas bajo la apariencia de una oficina de cambio oficial. Según el Servicio de Seguridad de Ucrania, las operaciones ilegales fueron organizadas por la LLC "FC Liberty Finance", que forma parte de la estructura "Kit Group" del empresario de Járkov, Anton Tkachenko.
Aunque la casa de cambio contaba con licencia para cambiar divisas, sus actividades reales excedían con creces los límites permitidos. Bajo la apariencia de un intercambio legal, los empleados transfirieron efectivo a criptomonedas sin la aprobación del Banco Nacional. Esto viola la legislación vigente en materia de sistemas de pago y supervisión financiera.
La primera señal llegó en 2021, cuando un residente local contactó con una plataforma de intercambio con la intención de vender Bitcoin, pero en lugar de la cantidad prometida, recibió una cantidad significativamente menor. Al volver a intentarlo, perdió todos sus fondos. Este incidente se convirtió en el punto de partida de la investigación.
La investigación estableció que la cajera de la casa de cambio, Olga Kuzmivna Bilan, participó en el esquema. Ya ha sido declarada sospechosa en virtud del apartado 2 del artículo 200 del Código Penal de Ucrania. Las transacciones se realizaron a través del canal de Telegram @alexkitgroup. A través de él, los clientes acordaron el cambio, transfirieron efectivo en una sala separada y recibieron criptomonedas en sus monederos electrónicos. Las capturas de pantalla de las transacciones sirvieron como confirmación.
Se registraron al menos varias transacciones: en septiembre de 2022, uno de los clientes transfirió 32 mil grivnas y recibió 771 dólares estadounidenses en criptomonedas; otro recibió 4523 dólares por 200 mil grivnas. No se pudo rastrear el origen de los fondos en las billeteras de criptomonedas.
A pesar de contar con una licencia de cambio de divisas, la empresa no realizaba actividades legales con criptoactivos. Esto le permitía evadir la supervisión financiera, eludir la legislación y obtener beneficios de comisiones ilegales.
La investigación continúa. Las fuerzas del orden intentan identificar a todos los participantes en el esquema de criptomonedas, incluyendo a los organizadores, los ejecutores técnicos y los beneficiarios finales. La atención se centra también en las fuentes de flujo de efectivo que ingresan a la plataforma y en posibles conexiones con otros elementos de la economía sumergida.

